06 mayo 2008

MAURICE

Este pequeño y valiente relato de Forster estuvo muchos años guardado, porque el autor pensaba que la sociedad victoriana no estaba preparada para digerir otro posible síndrome de Wilde. Él mismo dijo que Maurice debería ser publicado en mejores épocas.

Con un leguaje preciso, seco y sin riquezas metafóricas ni artificiosidad, Maurice se convertió en un compañero de infatigable erotismo y sensibilidad, que desearía tener a mi lado...para cuidarle.

La película de J. Ivory es bastante fiel al libro, y me apasionó un tal Sir Hugh Grant, jovencísimo y homosexual.